La compraventa de fincas rústicas creció un 3,5%. El mercado inmobiliario rural, más complicado de delimitar que el urbano, ofrece un amplio abanico de propiedades. Hay fincas agrícolas, ganaderas, de recreo, caza o hípicas. Una gran variedad que sigue atrayendo el interés de los inversores. Cada vez más. El Economista , Aldeas Abandonadas Real Estate



























