La globalización, el turismo, la virtualidad, el cambio climático y el crecimiento explosivo de las ciudades han generado una amplia gama de factores estresantes, contaminantes y toxinas que amenazan a la población mundial y que se han visto evidenciados, más si cabe, con la aparición de la pandemia de la COVID-19. Estos factores de estrés y sus efectos son, en gran parte, de origen urbano
La globalización, el turismo, la virtualidad, el cambio climático y el crecimiento explosivo de las ciudades han generado una amplia gama de factores estresantes, contaminantes y toxinas que amenazan a la población mundial y que se han visto evidenciados, más si cabe, con la aparición de la pandemia de la COVID-19. Estos factores de estrés y sus efectos son, en gran parte, de origen urbano
