
Los jóvenes apuestan cada vez más por la vida rural: aumenta un 27,78 % el interés por vivir en pueblos y zonas rurales, respecto al 2024-25.
La encuesta de 2026 de Aldeas Abandonadas Real Estate confirma un cambio progresivo en las preferencias residenciales de los jóvenes, con un crecimiento destacado del interés por abandonar las grandes ciudades y trasladarse a entornos rurales.
La segunda encuesta realizada a 300 jóvenes, entre el 22 de junio y el 18 de septiembre de 2026, por Aldeasabandonadas.com refleja una evolución significativa en las preferencias sobre el lugar donde desean establecer su residencia, en comparación con los resultados obtenidos en 2025.
Los datos apuntan a una tendencia cada vez más evidente: los jóvenes muestran un interés creciente por alejarse de las grandes concentraciones urbanas y buscar alternativas residenciales en otras provincias y, especialmente, en zonas rurales.
El medio rural gana protagonismo
Uno de los datos más destacados de la encuesta es el incremento del interés por vivir en zonas rurales. En 2025, el 18 % de los encuestados manifestaba esta preferencia, mientras que en 2026 la cifra alcanza el 23 %.
Esto representa un crecimiento de 5 puntos porcentuales, equivalente a un incremento relativo del 27,78 % respecto al año anterior.
Este cambio puede estar relacionado con diferentes factores, entre ellos la consolidación del teletrabajo, las nuevas oportunidades de emprendimiento, el trabajo por cuenta propia y la posibilidad de desarrollar actividades profesionales sin necesidad de residir en grandes ciudades.
A ello se suma el atractivo de una mayor tranquilidad, el contacto con la naturaleza, una menor densidad de población y, en muchos casos, la posibilidad de acceder a viviendas más amplias a precios inferiores a los de los principales núcleos urbanos.
Menor interés por vivir en las grandes ciudades
La encuesta también refleja un descenso de las preferencias por residir en la ciudad. Si en 2025 un 31 % de los jóvenes elegía esta opción, en 2026 el porcentaje baja al 27 %, lo que supone una caída de 4 puntos porcentuales.
Por su parte, las áreas metropolitanas pasan del 35 % al 32 %, registrando un descenso de 3 puntos.
Aunque estas cifras no representan un abandono masivo de las ciudades, sí muestran una evolución hacia modelos residenciales menos concentrados y una búsqueda de alternativas fuera de los grandes núcleos urbanos.
Otras provincias, una alternativa cada vez más atractiva
Otro dato significativo es el aumento del interés por trasladarse a otras provincias, cuyo porcentaje pasa del 12 % en 2025 al 15 % en 2026.
Este incremento de 3 puntos porcentuales, equivalente a una subida relativa del 25 %, podría estar relacionado con el elevado precio de la vivienda en determinadas ciudades y áreas metropolitanas.
Los jóvenes parecen valorar cada vez más la posibilidad de encontrar viviendas a precios más asequibles, mejores condiciones de vida y oportunidades para establecerse en territorios que hasta hace unos años podían quedar fuera de sus preferencias residenciales.
Vivir cerca de las ciudades, pero fuera de ellas
Una de las tendencias que también merece especial atención es el interés por residir fuera de las grandes ciudades, pero manteniendo cierta proximidad a ellas.
Muchos jóvenes valoran la posibilidad de vivir en casas independientes, chalets o viviendas con espacios exteriores, sin renunciar completamente a los servicios, las comunicaciones y las oportunidades laborales que ofrecen los núcleos urbanos.
Sin embargo, el elevado precio de este tipo de inmuebles, especialmente en las zonas metropolitanas, continúa siendo un obstáculo importante para acceder a estas viviendas.
Esta circunstancia puede favorecer que parte de la demanda se desplace hacia municipios más pequeños, otras provincias y localidades rurales, donde las posibilidades de encontrar una vivienda a un precio más competitivo pueden ser mayores.
El extranjero mantiene su posición
En cuanto a la posibilidad de establecerse fuera de España, los resultados permanecen estables. Tanto en 2025 como en 2026, el porcentaje de jóvenes que contempla vivir en el extranjero se sitúa en el 2 %.
Por tanto, el cambio más relevante de esta encuesta no parece encontrarse en la intención de emigrar a otros países, sino en la búsqueda de alternativas residenciales dentro del propio territorio.
Una transformación progresiva del modelo residencial
Los resultados de las dos encuestas muestran una evolución en las preferencias de los jóvenes. El descenso de las opciones urbanas, junto con el crecimiento del interés por otras provincias y, especialmente, por las zonas rurales, apunta hacia una mayor diversificación de los modelos de residencia.
Desde Aldeas Abandonadas Real Estate consideramos que esta evolución merece especial atención, ya que puede representar una oportunidad para los municipios rurales, las pequeñas localidades y los pueblos que buscan recuperar población y actividad económica.
El teletrabajo, el emprendimiento, el acceso a viviendas más asequibles y la búsqueda de una mayor calidad de vida son factores que pueden contribuir a que el medio rural gane protagonismo en las decisiones residenciales de las nuevas generaciones.
La conclusión es clara: cada vez más jóvenes contemplan la posibilidad de construir su futuro lejos de la jungla del asfalto. El mundo rural comienza a posicionarse como una alternativa residencial real, y no solamente como una opción de segunda residencia o de ocio. Estudio Aldeas Abandonadas Inmobiliaria


