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De la ciudad al pueblo: la pandemia destapa la crisis de la vivienda en la España rural y despoblada

Son los pueblos de menos de 5.000 habitantes más cercanos a las ciudades los que están desatando el interés inmobiliario. La pandemia y la oportunidad del teletrabajo han impulsado a cientos de familias a buscar refugio y seguridad, RTVE

RTVEvideo20-10

 

Tiempo de lectura 3 minutos
Son los pueblos de menos de 5.000 habitantes más cercanos a las ciudades los que están desatando el interés inmobiliario. La pandemia y la oportunidad del teletrabajo han impulsado a cientos de familias a buscar refugio y seguridad en las pequeñas localidades. Un cambio de vida radical lejos de las grandes urbes, del peligro al contagio y la amenaza del confinamiento.
Eso fue lo que impulsó a Alberto Ruiz, fotógrafo de profesión, a mudarse con mujer e hija de seis años a Albendiego, una población de 50 habitantes en la Sierra Norte de Guadalajara. “El confinamiento para mucha gente fue un periodo de reflexión”, nos dice, “y es lo que hicimos, reflexionar. Hemos dado el paso y dejamos Madrid porque nos hemos dado cuenta de que hay otras realidades más allá de la urbana”.
El problema viene después de tomada la decisión: “En estos pueblos no hay muchas casas. Y las que hay normalmente arrastran herencias con varios familiares y ponerles de acuerdo es muy difícil”. Seguir leyendo
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Son los pueblos de menos de 5.000 habitantes más cercanos a las ciudades los que están desatando el interés inmobiliario. La pandemia y la oportunidad del teletrabajo han impulsado a cientos de familias a buscar refugio y seguridad en las pequeñas localidades. Un cambio de vida radical lejos de las grandes urbes, del peligro al contagio y la amenaza del confinamiento.

Eso fue lo que impulsó a Alberto Ruiz, fotógrafo de profesión, a mudarse con mujer e hija de seis años a Albendiego, una población de 50 habitantes en la Sierra Norte de Guadalajara. “El confinamiento para mucha gente fue un periodo de reflexión”, nos dice, “y es lo que hicimos, reflexionar. Hemos dado el paso y dejamos Madrid porque nos hemos dado cuenta de que hay otras realidades más allá de la urbana”.

El problema viene después de tomada la decisión: “En estos pueblos no hay muchas casas. Y las que hay normalmente arrastran herencias con varios familiares y ponerles de acuerdo es muy difícil”. Seguir leyendo