Los extranjeros entran en el mercado de la rehabilitación de aldeas abandonadas......... Foto: Aldea " Balcón frente al mar " en ww.aldeasabandonaas.com,La Opinión de A Coruña ,15.05.2011

En los últimos dos años, las inmobiliarias cerraron la venta de 17 núcleos despoblados en la comunidad. Las provincias A Coruña y Lugo concentran el 90% de la oferta de zonas.X. GONZÁLEZ | A CORUÑA Cada año decenas de aldeas gallegas quedan deshabitadas. Un total de 63 núcleos perdieron a su último habitante en 2009, más de la mitad situados en la provincia de A Coruña. En medio de esta tendencia, algunos proyectos inmobiliarios tratan de frenar el abandono del rural. La web www.aldeasabandonadas.com, con sede en Lugo, cerró desde el año 2009 la venta de un total de 17 pueblos en la comunidad. Los inversores extranjeros realizaron la mitad de las compras de núcleos rurales en Galicia, que cuentan con un valor medio en el mercado de 150.000 euros.
Las zonas con más éxito en el mercado de aldeas abandonadas en Galicia son el valle del Eo y la Ribeira Sacra lucense. Rafael Canales, director aldeasabandonadas.com, apunta que "la compra de este tipo de lugares se está poniendo de moda entre cierta clase de público". Los interesados en adquirir un conjunto de estas características buscan principalmente la proximidad del Camino de Santiago o la espectacularidad de las vistas.
Además de la frontera con Asturias y las inmediaciones del Miño y el Sil, los compradores de aldeas también se han fijado en enclaves históricos de A Costa da Morte y As Pontes, en A Coruña; Ulloa, en Lugo, o Amoeiro, en Ourense.
La venta de pueblos deshabitados no escapa a la crisis que vive el sector inmobiliario. "Los bancos no aportan la misma liquidez que en años anteriores, lo que dificulta operaciones que hace pocos meses serían fáciles", confirma Canales. El precio medio de este tipo de localidades junto con el coste de la rehabilitación supera los 150.000 euros. La web aldeasabandonadas.com, que concentra la práctica totalidad de las ofertas en Galicia, cerró en 2009 cinco ventas, que ascendieron el año pasado a nueve. En lo que va de 2011, el sitio en internet vendió otros tres núcleos rurales.
La crisis ha cambiado también el perfil de los compradores. Si hace dos años la mayoría de los interesados eran empresas de hostelería que pretendían rehabilitar núcleos deshabitados para dedicarlos al turismo rural, en la actualidad la mayoría son particulares.
Alrededor del 75% de los compradores del último año responden al perfil de empresarios o profesionales liberales que buscan una segunda vivienda para las vacaciones. Pero algunos aspiran también a fijar en esos núcleos deshabitados su residencia habitual. "Tenemos casos de abogados, escritores o periodistas que tienen la posibilidad de desempeñar su trabajo desde el domicilio y que buscan un sitio tranquilo y fuera del ajetreo de las grandes ciudades", señala Canales. "Una casa adecuadamente rehabilitada en una de estas aldeas no tiene nada que envidiar a un piso en el Paseo de la Castellana", asegura el director de la página web que concentra la práctica totalidad de las ventas en Galicia, Asturias y Cataluña.
El atractivo de vistas como las de las rías y acantilados de A Costa da Morte, los meandros del Miño en la Ribeira Sacra o los parajes forestales de las inmediaciones del Eo, que en su trecho final marca la frontera entre Galicia y Asturias son un reclamo más que suficiente para personas que quieren escapar de las aglomeraciones de las grandes urbes.
Durante los últimos tres años los nuevos propietarios de aldeas gallegas residían en Madrid y Barcelona, pero también en ciudades de Holanda, Reino Unido, Alemania o Estados Unidos. Canales señala que "la proporción entre compradores españoles y extranjeros ronda el 50%".
El representante de aldeasabandonadas.com resalta que este tipo de mercado inmobiliario es por el momento reducido por su carácter elitista. Los valores que buscan los inversores en los pueblos deshabitados -tranquilidad y paisaje pero con las comodidades de la época- no son compartidos por una parte importante de la población. Además, y aunque el precio no es muy elevado para los estándares de una vivienda en una ciudad media, tampoco se encuentra al alcance de la mayor parte de las familias.
Tampoco la oferta es muy amplia, a pesar de las decenas de aldeas que cada año quedan deshabitadas en Galicia y de que solo un centenar de concellos mantienen todos sus núcleos poblados. La página que gestiona Canales tiene a la venta actualmente 16 pueblos. La provincia de Lugo lidera la oferta, con 8 núcleos, seguida de la de A Coruña, con 6. Ourense y Pontevedra se limitan a una aldea cada una. La razón de este pequeño número hay que buscarla en la dificultad para poner de acuerdo a todos los propietarios. Además, en algunos casos cada vivienda puede pertenecer a varias personas debido a herencias sin repartir. Canales señala que "conseguir que todos los propietarios acepten unificar la oferta resulta difícil". Del mismo modo es complicado reunir la documentación que acredite a quién pertenece una determinada casa, lo que ralentiza el proceso.
Los responsables de Aldeas Abandonadas elaboran su cartera recorriendo las zonas más demandadas por sus clientes. Cuando encuentran una aldea a la que ven potencial, contactan con sus propietarios. Sin embargo, la tendencia está cambiando y cada vez son más los dueños que se ponen en contacto con la empresa para ofrecer sus aldeas a alguien con interés en dar vida de nuevo a unos muros de piedra, en ocasiones, centenarios.