Los de fuera no entienden nada, pero quieren vino negro´
Carlos Quintas, que vende su bodega, cree que "es un sector con mucho glamour, desde fuera" - "Parece fácil pero es muy difícil"
04.02.2013 | 07:28
L. GRAÑA - VIGO La mayor parte de bodegas en venta en Galicia están en la zona de la Ribeira Sacra. La propiedad más cara tiene un precio de salida de 1,1 millones y es el tipo de propiedades que más atraen a chinos y rusos. "Esta gente no sabe nada de vinos y quieren vino tinto", explica Rafael Canales, de la web Aldeas Abandonadas. "Negro, negro, te dicen cuando les explicas cómo es la bodega". De ahí que sea el vino mencía el que más atrae a los extranjeros.
En el Consello Regulador de Rías Baixas no constan ofertas de venta o compra actualmente, pero los propietarios no tienen por qué informar. "Una bodega de La Rioja compró una aquí con denominación de origen Rías Baixas", explican las mismas fuentes. "Querían tener un vino blanco también en su marca". Por eso el tinto despierta fuera de las fronteras españolas más interés, y el blanco reciba más pujas desde España. Al menos seis bodegas de las Rías Baixas buscan comprador, por precios que oscilan entre los 930.000 euros y los 1,6 millones. De tres propiedades se desconoce el precio de salida por compromisos de "confidencialidad".
En la denominación de origen Ribeiro se vende una bodega por 730.000 euros con 1.000 metros cuadrados de superficie. "En cuanto a los viñedos, bien se alquilan, se compra la uva o se pueden adquirir" en un pack completo. Cuenta con un laboratorio y 5 depósitos de 55.000 litros.
"Hubo un buen momento hace unos diez años, y mucha gente se metió en este negocio como hobby y ahora quiere vender". Esta es la sensación que tiene Rafael Canales, del portal web Aldeas Abandonadas. Desde el sector explican que las bodegas que mejor resisten son las que se han abierto un mercado en el extranjero. Los que dependen en exclusiva del mercado interno prueban a vender la uva o se entregan a un buen postor.
"Es un sector con mucho glamour, desde fuera. Te invitan a muchos eventos, pero requiere mucha atención", apunta Carlos Quintas. Este empresario vende su bodega porque no puede atenderla como debería. "Siempre hicimos vino en casa y antes lo vendíamos", hasta que se decidió a montar su propia empresa en 2006.
Para José Ramón González, del sindicato Unións Agrarias (UU AA), "el problema de las bodegas es similar a lo que está pasando en todos los sectores, hay muchas con graves problemas financieros y sí que hay más movimiento del normal". El problema, de nuevo, el mercado interior. "Las pequeñas no son capaces de exportar, y tienes que poder hacerlo fuera de la Unión Europea", cree González. En el departamento de Promoción del Consello Regulador do Ribeiro, Marta Fernández explica que la exportación aún no está bien enraizada en la zona. "Estamos en proceso, la cifra aún es baja, y en el mercado nacional se mueven muy poquito las cosas".
El responsable del sector vitivinícola de UU AA es claro. "Desde fuera la gente que es fácil, pero el del vino es un mundo delicado. Parece fácil, pero es muy difícil". Además, desde el sector se incide en que la inversión inicial es muy potente y la rentabilidad no se logra a corto plazo. Quintas invirtió más de 200.000 euros solo en maquinaria para su bodega en Crecente, donde fabrica O Rei de Campoverde y Dainsua (aunque también vende uva a productores con más capacidad).
Los inversores extranjeros, curiosamente, tampoco son especialistas en el sector. "No entienden nada. El problema de colocar inversiones en Galicia es que piden un poquito más de calor, pero si viene uno luego llegan todos detrás", ironiza Rafael Canales.
Los famosos que se lanzan al mundo del vino no tienen garantizado el éxito. De nuevo la exportación es clave para consolidar un proyecto, por conocidos que sean sus socios. A finales del pasado año, la bodega Casalobos, propiedad, entre otros, de los exfutbolistas Emilio Butragueño, Manuel Sanchís, Míchel o Aitor Karanka, entró en concurso de acreedores voluntario por la falta de liquidez como consecuencia de la "caída de las ventas".
En el proyecto de la bodega Casalobos, que fue inaugurada en 2008, se embarcaron 17 socios, entre ellos exjugadores del Real Madrid. Otros socios de la bodega son Miguel Bosé, César Lumbreras o Pato Clavet. La finca Casalobos, enclavada en la sierra que da nombre a la bodega, se encuentra a 15 kilómetros de Ciudad Real y se extiende por 35 hectáreas de viñas de las variedades de uva Syrah, Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot. A cierre de año tenía un stock sin vender de medio millón de botellas de cuatro cosechas distintas.
El Faro de Vigo. 4.02.2013
Rusos,Chinos,Árabes toman posiciones.
"los de fueran de momento quieren vino negro"

